La República constató las deficiencias que tiene la
gran vía costera de Lima, a poco de comenzar una nueva temporada
veraniega. Las diversas autoridades no saben qué uso darle, lo que hace
que siga de espaldas a la ciudad hasta el momento. No se integra a ella.
Maricarmen Chinchay
La temporada de verano está a la vuelta de la esquina y la mirada de
los limeños volverá a dirigirse hacia el litoral en busca de las playas.
Pero no lo harán sin antes atravesar la
Costa Verde, la gran vía que hoy, según los especialistas,
enfrenta una gran disyuntiva: priorizar el tránsito vehicular o hacer
prevalecer el derecho de las personas al uso del espacio público.
Desde el sur, la playa La Herradura en Chorrillos fue el punto de
partida del recorrido que hizo La República para conocer cómo se
encuentra la Costa Verde y qué aspectos de ella deben ser mejorados.
Una de las deficiencias halladas en La Herradura es el muro de
contención destruido por causa de la erosión del mar, el mismo que hasta
la fecha no ha sido rehabilitado. "Hemos denunciado el hecho tanto al
municipio de Lima como al de Chorrillos y el problema persiste", afirmó
Juan Manuel del Solar, presidente de la asociación del condominio Las
Gaviotas, edificio que alberga a 36 familias y que se ve en riesgo de
colapso debido al ingreso del agua del mar en sus bases, producto del
deterioro del muro del malecón.
Al costado del condominio, el conjunto de vías que el municipio de
Lima ejecutó, entre las cevicherías y el malecón, no cuentan con sistema
de drenaje cuando el mar llega a esta zona producto de su crecida. Los
negocios literalmente se inundan en abril y mayo, aseguraron los
vecinos. La falta de mantenimiento del ornato es otro problema aquí.
En la jurisdicción de Chorrillos, desde una parte del acantilado cae
agua hacia la vía, perjudicando la transitabilidad de los vehículos. "A
la altura de la bajada de Armendáriz todo se inunda. Yo creo que debería
haber un sistema de canalización", sugirió Esteban Rivadeneyra,
conductor frecuente de su vehículo particular hacia Chorrillos.
A la altura de la playa Agua Dulce, el asfalto necesita
mantenimiento. Los parches en la vía comienzan a ser un malestar para el
conductor, por ser una solución eventual.
POR CORREGIR
Siguiendo el recorrido, el sector de la Costa Verde correspondiente a Barranco también presenta aspectos por corregir.
Muy cerca a la bajada del mismo nombre hay una tubería expuesta que
desciende por el acantilado y desemboca a un buzón ubicado en la pista.
La humedad que la rodea evidencia que esta tubería ha superado su
capacidad ocasionando desbordes.
En esa misma altura se encuentra uno de los puentes que construye la
Empresa Municipal Administradora de Peaje de Lima (Emape), como parte de
las obras del tramo II de la Costa Verde. Esta obra se encuentra en
ejecución, hecho que ha generado congestión vehicular, pues la vía ha
sido reducida a un solo carril.
A la altura de la playa Las Cascadas, las mallas de metal próximas al
acantilado se encuentran dañadas y ya no están cumpliendo su rol de
contención frente a deslizamientos. A la altura de la bajada Armendáriz
un perjudicial hueco malogra el asfalto.
En Miraflores, las obras de ampliación de carriles correspondiente al
Tramo II que ejecuta Emape, informaron los funcionarios que no llegarán
a culminarse para fin de año. Estarán paralizadas a partir de la
quincena de diciembre hasta la quincena de marzo para no afectar a los
veraneantes.
Continuando el recorrido se observa una ausencia de muros de
contención. La presencia de geomallas es también inexistente en tramos
extensos del acantilado en Miraflores, como el que existe frente a la
playa Tres Picos.
Dentro de las obras del tramo II también se consideran puentes
peatonales, muchos de ellos no cuentan con señalización y no informan a
los peatones hacia dónde son sus salidas.
En Magdalena se halló una señalización deficiente. Un aviso roto y
desgastado no deja leer con claridad hacia dónde se debe evacuar en caso
de un tsunami.
La transitabilidad para el peatón o los ciclistas se pierde entre
Magdalena y Miraflores. Aquí también hay más puentes que carecen de
señalización.
Las pistas en este sector se encuentran en buen estado, sin embargo,
un conductor conforme se aproxima a Magdalena se encuentra con el
término de las obras del tramo II, y por lo tanto debe reducir la
velocidad sin que haya avisos que le advierta de ello con anticipación.
Disyuntiva
Para el arquitecto Fernando García Manrique, especialista en
planificación urbana territorial, la larga Costa Verde presenta
problemas de concepción desde su propio inicio de construcción en 1960.
"La Costa Verde ha sido construida de manera parcial con visiones
diferentes y el resultado ha terminado siendo una suma de partes mal
articuladas", aseguró.
García explicó que todo lo ejecutado hasta el momento sobre ella ha
sido planteado desde un punto de vista vial, algo que se contrapone con
la necesidad de espacios públicos que Lima demanda y necesita.
"Hoy en día la viabilidad de los vehículos en la Costa Verde termina afectando la transitabilidad del peatón", dijo.
Indicó también que un espacio público cumple su rol cuando las
personas que lo concurren, ya sea a pie o en unidades móviles,
desarrollan diversas actividades ejerciendo su entera ciudadanía, y la
Costa Verde, enfatizó, no está ofreciendo esta condición.
"Por ello es necesario definir la concepción de esta vía. Ahora bien,
unos dirán que el objetivo es que cada vez más se convierta en una vía
rápida y exclusiva para vehículos, entonces bajo ese criterio tampoco
cumpliría las expectativas, porque no existen los espacios adecuados
para el parqueo, por ejemplo", concluyó.
Tramo II: Más vías y menos accesibilidad al peatón
El arquitecto Juan Reisser Gasser, especialista en arquitectura
sostenible de la Universidad Católica del Perú, discrepó de las obras
que actualmente el municipio de Lima ejecuta en el tramo II de la Costa
Verde, en los distritos de San Isidro, Miraflores y Barranco.
"Se está haciendo una vía rápida que aumentará el problema del peatón
para acceder a las playas. Se están construyendo escaleras con
demasiados pasos con problemas de diseño y construcción, sobre todo
porque el tránsito para las personas que las usen será dificultoso,
tedioso y hasta en cierto aspecto peligroso en las noches", sostuvo.
El especialista propuso pensar en proyectos integrales y funcionales donde todos los distritos unifiquen criterios.
"Hablamos de un proyecto ambicioso, pero si no se quieren tener
problemas mucho más serios en el futuro, se debe actuar ya. Una vía
elevada rápida a lo largo de la actual pista podría ser una
alternativa".
http://www.larepublica.pe/23-11-2014/el-rostro-de-la-costa-verde-vias-danadas-y-obras-sin-acabar